46
La sensación de caída aumenta hasta que eres completamente consumido por el vórtice. Has traspasado un portal que lleva a un lugar terrible, a un reino donde no llega el poder de Dios. Te ha atrapado el alma del propio Naar, el Rey de la Oscuridad, y permanecerás como su prisionero, condenado a vagar por sus oscuros dominios, durante toda la eternidad.
Trágicamente, tu misión termina aquí.
