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La criatura recibe tu ataque totalmente desprevenida. Arremetes contra ella y le golpeas la parte posterior de la cabeza matándola instantáneamente, y la fuerza del golpe la levanta de su taburete. Se estrella contra el suelo donde agita adelante y atrás grotescamente,como un carnoso huevo gigante, antes de quedar inmóvil sobre su costado.
