299
Las llamas explotan sobre tu pecho y se abren para envolver todo tu cuerpo. Recurres a la protección de tu Disciplina Magnakai de Concentración, pero no puede resistir la increíble temperatura del fuego mágico: pierdes 4 puntos de RESISTENCIA.
En unos segundos las llamas han desaparecido, dejándote chamuscado y humeando pero (para frustración de tu furioso atacante) todavía vivo.
