273
Golpeas y cortas el zarcillo, pero inmediatamente surge otro, y después otro más. Con la velocidad de serpientes, atrapan una de tus piernas y tiran de ti hacia la ciénaga. Luchas desesperadamente para liberarte mientras eres arrastrado dentro del fango maloliente. Golpeas repetidamente bajo la superficie, con la esperanza de propinarle a tu atacante una herida mortal, y sientes cómo algo cede bajo la punta de tu arma. Momentáneamente, la criatura afloja su presa, pero sólo para retomarla con más fuerza y tenacidad.
Entonces sientes un lacerante dolor en tus muslos cuando fila tras fila de de pinchos surgen de los zarcillos de la criatura y perforan tu piel. Chillas agónicamente y tu grito obtiene una respuesta bajo la superficie del pantano, el sonido de una maliciosa y burbujeante carcajada.
Si posees Maestría Animal, pasa al 339.
Si no tienes esta Disciplina, pasa al 47.
