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Clavas tus ojos en la plataforma de observación mientras esperas que la cadena llegue al final de su arco. En cuanto el impulso cesa, te sueltas y sales volando hacia la barandilla de la plataforma. Has calculado perfectamente el salto, pero tu aterrizaje deja mucho que desear. Chocas violentamente con la barandilla, hiriéndote la nariz y golpeándote las manos y las espinillas, aunque eres capaz de agarrarte con fuerza y evitas caer de espaldas hacia tu perdición (pierdes 2 puntos de RESISTENCIA).
Sangrando y sin aliento te dejas caer sobre la barra y te tambaleas hacia la oscura entrada de la plataforma.
