Los Señores de la Plaga de Ruel

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Poco antes de la media noche, el Capitán y tú salís cabalgando de Stonewatch sobre dos buenos corceles Slovarianos. Ésta es otra noche sin luna y la llanura se encuentra envuelta por la oscuridad, sin embargo no tienes dificultades para ver el terreno que tienes delante. Usando tu habilidad innata Magnakai del Arte de Cazar el contorno de la llanura, cubierta de hierba, se revela ante ti. El Capitán no es tan dotado, pero los espéculos especiales que lleva compensan totalmente su falta de visión nocturna. Fueron una muestra de gratitud del Regidor de Chaman por sus servicios en la defensa de la ciudad de Gleesh durante la guerra contra los Señores Oscuros, y a menudo han ayudado al Capitán en la exploración de la frontera de su país con Ruel.

En menos de una hora llegáis a una loma cubierta de hierba desde la que se contempla el denso e imponente muro de árboles que es el Bosque de Ruel. Estás desmontando cuando algo hace que te detengas. Percibes un aroma que transporta el aire nocturno: es un fuerte y empalagoso hedor a podredumbre.

‘Aquí yace una gran maldad,’ dice el Capitán, observando tu reacción. ‘Nadie pensaría que sois un pusilánime si volvierais conmigo a Stonewatch.’

‘Regresaré a tu fortaleza, Capitán,’ replicas con voz tranquila y resuelta, ‘pero no hasta que mi tarea en Mogaruith haya sido completada.’

El Capitán sonríe y levanta su férrea mano como homenaje a tu valiente determinación. ‘Muy bien, mi señor. Que así sea. Hasta que amanezca tan alegre día rezaré por vuestra seguridad y éxito.’

Entonces gira su caballo, toma las riendas del tuyo, y se despide antes de encaminarse de vuelta a Stonewatch. ‘Que los dioses os protejan y que pronto nos libren de la oscuridad de Mogaruith.’

Le devuelves el saludo y le ves galopar tirando de tu caballo. Entonces, cuando finalmente desaparece, te vuelves para observar el sombrío perímetro del bosque. Al principio, la maraña de maleza y árboles parece estar tan entrelazada que forma un muro impenetrable. Sin embargo, en la distancia, ves que hay dos puntos por donde la entrada es posible. El primero es donde un asqueroso riachuelo emerge del bosque para alimentar una estancada laguna llena de algas; en el segundo un árbol ha caído y ha abierto un agujero en las zarzas espinosas.

Si deseas entrar en el Bosque de Ruel por el riachuelo, pasa al 155.

Si eliges entrar a través de la brecha que ha creado el árbol derribado, pasa al 84.

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