183
Buscando un lugar seguro donde emerger, nadas lentamente hacia un par de grandes peñascos, de superficie lisa, que descansan medio enterrados en las aguas poco profundas y turbias de la orilla norte. Una vez aquí sales a la superficie detrás de una de las rocas y tomas aliento. Unos momentos después los ecos de un chillido resuenan alrededor de los muros, y un escalofrío te recorre la espalda; un Vazhag te ha visto.
Enjuagándote el agua de los ojos, te fijas en el vociferante hombre-rata que se inclina sobre la barandilla del puente. Agita excitado su lanza hacia el peñasco, dirigiendo la indeseable atención de sus repugnantes camaradas sobre tu escondite. El Druida Cener grita una orden y, soltando un agudo alarido, los Vazhag llegan corriendo a través del puente, blandiendo sus armas herrumbrosas. Miras alrededor buscando alguna manera de escapar, pero no la hay. La única salida de la orilla norte es el túnel, a la que sólo se puede llegar desde el puente levadizo.
Cuando el primer Vazhag salta del puente y aterriza en la orilla, comprendes que la batalla es inminente. Debes tomar una rápida decisión si pretendes sobrevivir a este mortífero encuentro.
Si deseas sumergirte en el lago y alejarte nadando, pasa al 52.
Si eliges quedarte y luchar con la patrulla Vazhag, pasa al 258.
