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Procedente de la cofa, un alarido de puro terror resuena por las jarcias y alerta a todos de una gran cabeza escamosa que ha salido a la superficie a unos veinte metros de la amura de babor:
-¡Xargath!
El grito del vigía se contagia a la tripulación conforme, uno por uno, vislumbran la temible aparición de este terror legendario del mar de Kalte.
-¡Ishir nos salve! -grita el Capitán Borse cuando la bestia abre sus mandíbulas mostrando el brillo de sus dentados y afilados colmillos.
Durante un momento se queda aturdido ante la espantosa visión, pero rápidamente se recupera y empieza a gritar órdenes urgentes a su atemorizada tripulación:
-¡A las balistas! ¡Sacad las bisarmas! ¡Todos prestos a defender la nave!
El Xargath observa la conmoción en silencio, y en sus ojos encapuchados brilla un maligno fuego verde mientras decide serenamente el momento de atacar. Entonces, con una rapidez terrible, se alza sobre el mar, rugiendo y siseando con gran fiereza, y arremete contra el barco. El Capitán Borse da la orden de disparar y una descarga de proyectiles de balista se hunde en la garganta escamosa del monstruo. Impertérrito, insiste en su ataque y cae sobre el costado de babor con un efecto devastador. Las maderas dañadas se doblan y crujen al astillarse. En segundos la cubierta es destrozada por unas grandes garras, cada una de ellas tan larga como el colmillo de un mamut. Luego unas fauces cavernosas repletas de colmillos descienden a través de la niebla y se cierran violentamente sobre el castillo de proa. Los gritos de dolor y de terror resuenan en el aire cuando el Xargath, elevándose por encima de los mástiles, se retira llevando en la boca una docena de cuerpos que se retuercen. Te cubres detrás de la lancha del barco con el capitán y te preparas para defenderte del monstruo, que vuelve para un segundo ataque.
Si tienes un Arco y deseas usarlo, pasa al 270.
Si posees la Sommerswerd y deseas usarla, pasa al 192.
Si escoges desenvainar un arma de mano, pasa al 344.

