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Tu golpe mortal envía al Ictakko dando vueltas en espiral hacia el techo, retorciéndose y zigzagueando como un globo pinchado. Se estrella contra un grupo de estalactitas y queda ensartado en estas formaciones a modo de lanzas, que se desprenden debido al impacto de su enorme peso. Durante un segundo fugaz vislumbras los rasgos horribles de la criatura: una cabeza córnea en forma de pera, provista de antenas de punta bulbosa; un abdomen parecido al de las arañas, y alas transparentes. El Ictakko cae en picado y desaparece en la fría e impenetrable oscuridad de la grieta.
