307
Fatigado por el esfuerzo y con los sentidos embotados, cada vez se te hace más difícil mantener los ojos abiertos; así que, usando tu Mochila como almohada, te tumbas y te quedas profundamente dormido. Sin embargo, parece que acabas de cerrar los ojos cuando un sonido extraño, como una risa disimulada, te hace despertar.
Agazapada en la entrada de la cueva, con su silueta recortada por los relámpagos de la tormenta, hay una criatura enorme, cuyos ojos amarillos son como los de un gato. Emite un gruñido de hambre y salta sobre ti, aprovechando que aún estás acostado, para aplastarte con su gran cuerpo. Pero tus reflejos frustran sus intenciones, ya que ruedas a un lado y te pones de pie de un salto cuando cae al suelo, que tiembla bajo su inmenso peso. Rápidamente la criatura se recupera y embiste de nuevo, con sus fauces peludas y sin labios abiertas de par en par.
Egorgh: DESTREZA EN EL COMBATE 25 RESISTENCIA 34
Debido a la velocidad de su ataque, no puedes usar el Arco. La criatura es especialmente sensible a los ataques psíquicos. Si usas el Ataque Psíquico o la Acometida Psíquica durante este combate, dobla las bonificaciones que recibirías normalmente.
Si ganas el combate, pasa al 153.
