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Los gritos de tus perseguidores se oyen más cerca a cada segundo que pasa. Tu pulso se acelera y disparas la Flecha antes de fijar el objetivo. La saeta vuela en la oscuridad y golpea de refilón el hombro de la criatura, la cual suelta un chillido de sorpresa y dolor.
Temeroso de que este grito alerte a aquellos que te están siguiendo, te llevas el Arco al hombro rápidamente, empuñas un arma de mano y corres hacia el guardia, firmemente decidido a acabar con él antes de que dé la alarma.
Si posees la Sommerswerd y quieres usarla contra esta criatura, pasa al 208.
Si no tienes ese Objeto Especial o prefieres no desenvainarla, pasa al 289.
