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Tu destreza del Kai te permite entender su curioso lenguaje. Exigen conocer tu nombre y tu razón para entrar en la ciudad de Thas y te advierten que llamarán a la guardia de la población y te detendrán si no les proporcionas la información que piden. Les dices que vienes de parte del Observador de Yanis y que tratas de ver a quien se hace llamar Serocca. Al oír ese nombre los dos guardias ordenan al punto que vuelva a abrirse la puerta. Así se hace y te indican que pases. Cuando cruzas bajo el arco, una docena de los suyos se agolpan en torno de ti, gorjeando muy nerviosos.
-Ven -dice uno de los guardias, señalando hacia la torre-. Te escoltaremos hasta que llegues a presencia de Serocca.
