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Rechinando los dientes, dices a Odel que saque de tu Mochila la poción curativa y que la vierta en tu boca. Obedece al instante y al cabo de unos segundos menguan los terribles dolores de estómago y comienzas a recobrar tus fuerzas a medida que la poción neutraliza las toxinas mortales.
Odel enjuga el sudor de su frente y lanza un suspiro de alivio. Los meledorianos no conocen ningún antídoto para el veneno de las Esporas Jetu y por un momento temió que fueses a morir.
Si deseas recoger un puñado de estas Esporas mortales, anótalas en tu Carta de Acción como Objeto de la Mochila.
