Prisioneros del Tiempo

263

Tu Flecha atraviesa sesgada la cota de malla, rasga el forro enguatado y alcanza su pecho. La fuerza de la penetración le aturde de momento y lanza un grito de dolor. Pero eso no le impide guardar las Piedras de la Ciencia en un saquito de terciopelo sujeto a su cinturón. A toda prisa te echas el Arco al hombro y empuñas un arma mientras te aprestas a impedir su huida.

Pasa al 97.

Project AonPrisioneros del Tiempo