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La estatua se halla envuelta en una finísima y plateada capa de metal cuya superficie arrugada refleja un mosaico luminoso sobre las abruptas paredes de roca. Retiras con cuidado la capa de metal y descubres que la estatua es tan sólo una maraña de huesos enmohecidos, restos de un ser muerto hace ya mucho tiempo. A juzgar por el tamaño del esqueleto, medía más de dos metros y medio.
Lo que vistió antaño se ha trocado ya en polvo, pero junto a las costillas encuentras una Varilla de Plata que brilla como si fuese nueva. Si deseas llevarte esa Varilla de Plata, anótala en tu Carta de Acción como un Objeto Especial y sujétatela al cinturón.
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