Las Mazmorras de Torgar

327

Cuando recobras el sentido experimentas un violento dolor de cabeza. Te rodea un círculo de rostros mal afeitados y borrosos que te contemplan como si fueras un pez en una pecera. Tratas de levantarte, pero te lo impide la punta de una espada que gravita sobre tu corazón. A medida que se aclara tu visión comprendes que ya no te hallas en la garganta y que las caras que ves corresponden a una compañía de guerrilleros vestidos de rojo.

-Fue una imprudencia, Rastreador, internarte por la garganta de Lacaress -declara un sargento alto y de mandíbula cuadrada-. ¿Qué esperabas encontrar allí salvo un buen sueño?

-Vengo con permiso del Príncipe Graygor -dices, mostrando como prueba su anillo-. Estoy aquí en una misión secreta de gran urgencia. He de hablar con vuestro jefe, Sebb Jarel.

El sargento examina tu anillo con atención.

-Muy bien -responde, y envaina su espada-. Te llevaremos a que veas a Sebb, pero habrás de aceptar que te vendemos los ojos.

Accedes y te los vendan con un paño. Guiado por el sargento, te ayudan a subir al caballo y entregan las riendas a uno de los hombres. Tras dos horas en la silla, llegas a tu destino y te quitan la venda.

Pasa al 25.

Project AonLas Mazmorras de Torgar