Las Mazmorras de Torgar

278

La llave de la celda cuelga de un gancho cercano. La recoges, la introduces en la cerradura y lanzas una patada contra la pesada plancha de metal. Se abre entre crujidos la puerta y Paido corre a abrazarte.

-Gracias sean dadas a los Dioses por haberme hallado, Lobo Solitario -dice con voz cargada de emoción-. Los Drakkarim afirmaban que habías muerto, que tu cuerpo se pudría en el Danarg, pero jamás creí sus mentiras.

La alegría de Paido no conoce límites cuando se entera de que ha sido franqueada la entrada de Torgar y de que sobre vuestras cabezas se libra una batalla en las calles. Y cuando le informas de tu misión, te comunica unas noticias que hacen crecer tus esperanzas de éxito.

Pasa al 307.

Project AonLas Mazmorras de Torgar