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Dejas vagar la mirada por el campo cubierto de cadáveres y pronto descubres que todos los caballos sin jinete o han muerto o han huido desbocados. Como no te queda otra alternativa, sales del barro y te dispones a ir a pie tras el Príncipe.

Dejas vagar la mirada por el campo cubierto de cadáveres y pronto descubres que todos los caballos sin jinete o han muerto o han huido desbocados. Como no te queda otra alternativa, sales del barro y te dispones a ir a pie tras el Príncipe.
Copyright del texto © 1987 Joe Dever.
Copyright de las ilustraciones © 1987 Brian Williams.