195
Ves cómo se contrae el lobo cuando tu Flecha se hunde profundamente en su cuello. Abre su boca enorme, pero ningún aullido escapa de sus terribles mandíbulas repletas de largos dientes; se desploma al instante sobre el blando suelo del bosque, se estremece y rueda hasta detenerse inerte a tus pies.
