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Tu Flecha parte silbando hacia uno de los magos y destroza la esfera que sostenía en su mano ganchuda. Surge un relámpago cuando estalla, dispersando fragmentos que se extienden entre los Drakkarim como una turba de terribles serpientes. El segundo mago deja caer su esfera, desencadenando otra explosión. Los Drakkarim chillan de dolor y terror cuando los pedazos queman todo lo que tocan.
