154
Aterrizas violentamente en el borde de la sima, mas el suelo está seco y desmenuzado y se desintegra con el impacto. Frenéticamente te aferras a una maraña de raíces mientras tus piernas se agitan en el vacío. Pero el peso y los violentos movimientos de tu cuerpo son más de lo que pueden soportar las raíces. Se desprenden y caes de espaldas a la sima.
