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El guerrero se agacha para recoger la brillante vara, pero el Príncipe salta y de una patada la pone fuera de su alcance. Su acción le cuesta cara porque, cuando su pie toca la vara, un haz de llamas quema su pierna y le derriba de espaldas. Te precipitas para impedir que el guerrero vaya tras su arma. Entre denuestos horrendos empuña una daga que llevaba al cinto y se lanza contra tu cuello.
Ziran: DESTREZA EN EL COMBATE 25 RESISTENCIA 33
Si vences en la lucha, pasa al 56.
