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Los torbellinos de bruma se dirigen hacia el bloque de mármol. Se tornan más oscuros cuando se funden hasta constituir una forma sólida que se asemeja a un enorme chacal de dientes de sable y tersa piel cremosa. En su cuerpo musculoso aparecen gélidos tornasoles y volutas de humo negro salen de su hocico que husmea. Roark y los suyos se arrojan de rodillas y rezan devotamente a aquel ser, quien responde bajando sus ojos como brasas para observarlos con desdén.
-¿Por qué me has llamado? -dice con voz profunda y áspera.
Pero antes de que Roark pueda replicarle, el Señor de los Demonios vuelve la cabeza hacia ti y lanza un temible gruñido.
Si posees la Disciplina del Magnakai de Pantalla Psíquica, pasa al 26.
Si no posees esa destreza, pasa al 213.

