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Observas sin parpadear sus ojos crueles y negros. De repente se lanza contra ti. En su mano brilla una daga curva y afiladísima con la que pretende degollarte. Al instante contraatacas con un golpe que corta su brazo a la altura del codo. Daga y brazo caen sobre la mesa y el soldado se desploma entre alaridos. Su compañero derriba el banco y retrocede mientras echa mano de su espada. Con un grito de borracho hace describir a la pesada hoja un molinete sobre su cabeza y te acomete.
Mercenario borracho: DESTREZA EN EL COMBATE 15 RESISTENCIA 26
Si deseas rehuir el combate, pasa al 328.
Si te quedas y ganas el combate, pasa al 170.
