311
Llegas al final de la callejuela y desembocas en una espaciosa avenida empedrada e iluminada por farolas. En la esquina se alza un gran edificio de tres pisos. Sus ventanas se hallan obstruidas por tablas y todas sus puertas están cerradas a excepción de una lateral, sospechosamente entreabierta.
Si deseas explorar este edificio, pasa al 217.
Si deseas ignorarlo y penetrar en la calle que tienes delante, pasa al 278.
Si decides renunciar a la persecución, volver a la plaza de los Deshollinadores y proseguir tu camino, pasa al 334.
