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Los Lobos Malignos aúllan y los Giaks que los montan ríen alborozados cuando se lanzan contra ti. Te desembarazas de uno de esos jinetes de piel grisácea, abriéndole su cabeza por la mitad y, con un rápido giro de tu brazo, despachas muy a tiempo a un lobo maligno que saltaba hacia tu cara. En torno todo son gruñidos, chillidos y saltos que enloquecerían a otro, pero tú eres un Maestro del Kai y en el fragor del combate jamás pierdes tu sangre fría. Peleas fieramente con celeridad y destreza y de doce golpes dejas muertos a otros tantos enemigos. Y además no estás solo; tras de ti combate Banedon. Entre restallidos como los de un látigo, brotan llamas de sus dedos. Luego aparece otra oleada de jinetes. Se suman a la contienda y abren una brecha entre tu compañero y tú. Una negra espada corta el aire a escasos centímetros de tu cabeza pero asestas un golpe mortal al que la empuña antes de que pueda acometerte de nuevo. Cuando cae, el lobo maligno que montaba salta hacia tu caballo. Sus zarpas se clavan en la silla de cuero mientras sus mandíbulas cubiertas de espuma buscan tu garganta. Has de despachar al punto a esta fiera antes de que te derribe al suelo.
Lobo maligno: DESTREZA EN EL COMBATE 18 RESISTENCIA 26
Si posees la Disciplina del Magnakai de Control Animal, suma 2 a tu DESTREZA EN EL COMBATE mientras dure la pelea.
Si ganas y el combate dura tres asaltos o menos, pasa al 306.
Si ganas y el combate dura más de tres asaltos, pasa al 148.
