208
Con un gesto desenfadado, Chiban conjura la aparición de una pluma de ave y de un pergamino. Empieza a dictar una solicitud de audiencia y la pluma se mueve por sí sola, como guiada por una mano invisible. Una vez concluida la petición, un mensajero se encarga de llevarla al Anarium, la sede del Senado en donde los miembros del Consejo de Gobierno se hallan reunidos en una sesión de emergencia convocada por el propio Presidente. Al cabo de una hora el mensajero retorna con otro pergamino marcado por el sello presidencial.
-Accede a escuchar tu petición, Lobo Solitario- dice el anciano mago después de que sus ojos de un azul acerado examinan la respuesta oficial.
Banedon te felicita y cobras ánimos, pero Chiban parece un tanto decepcionado.
-Confiaba en que fuese una audiencia en privado -declara-, pero en vista de la situación actual, supongo que era lo mejor que cabía obtener. Comparecerás esta noche ante el Senado y formularás las razones que tienes para querer penetrar en el Caldero de Tahou. Considerarán tu solicitud y la someterán a votación. Sólo podrás entrar si la aprueban. No hay apelación posible si la rechazan. Su decisión será definitiva.
Te entrega el pergamino y dispone que su coche personal te conduzca hasta el Anarium. Mientras subes al asiento del pasajero, tanto él como Banedon te desean suerte.
-Oraré por tu éxito -dice Chiban- y oraré también para que sigamos con vida hasta ver tu retorno triunfal, amigo mío.
