125
Las mortales flechas atraviesan tu corazón y tu estómago. El dolor envuelve todo tu cuerpo como un fuego rabioso pero le sigue muy pronto un gélido aletargamiento, semejante a un bálsamo calmante. Pugnas por permanecer en pie pero la oscuridad te acosa por todos lados: es el frío abrazo de la muerte
Tu vida y tu búsqueda acaban aquí.
