37
En cuestión de segundos la salida queda bloqueada por completo. Oyes un agudo silbido y percibes un extraño olor acre. Cuando te das cuenta de que el lugar está siendo inundado con un poderoso gas somnífero arrojado por unos diminutos agujeros que se abren cerca del suelo, estás ya sucumbiendo a su irresistible poder.
