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De improviso, la mano cobra vida. Se pone derecha sobre los dedos, con los dos primeros encogidos de manera que parece una monstruosa araña dispuesta a atacar. Retrocedes horrorizado, mientras la mano gira sobre el pedestal de granito.
Si quieres atacar a la mano, pasa al 116.
Si tienes un Petardo y decides arrojarlo contra el pedestal, pasa al 157.
Si prefieres rodear el pedestal y entrar en el pasadizo que hay al otro lado, pasa al 302.
