Muerte en el Castillo

194

Mientras te limpias la sangre de la cara y las manos, tienes que resistir a la náusea que experimentas al pensar lo cerca que has estado de una muerte horrible en las mandíbulas del monstruo. La tenue luz se vuelve de pronto resplandeciente y durante unos segundos oyes una risa fría y distante, antes de que la luz se convierta de nuevo en la habitual penumbra y te envuelva un silencio total.

Pasa al 322.

Project AonMuerte en el Castillo