136
En cuanto golpeas a la mano, cesa su ataque psíquico. Aunque tu golpe no le ha causado ninguna herida visible, la mano se vuelve repentinamente fláccida y cae al suelo cerca de la base del pedestal.
Si deseas atacarla de nuevo, pasa al 116.
Si decides dejarla y cruzar entre las dos columnas verdes para seguir por el pasadizo que hay al otro lado, pasa al 103.
