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Te aprovechas del poder que se dirige contra ti, cargando tu Acometida Psíquica con las ondas de energía que sacuden tu escudo mental. Con un inmenso esfuerzo de voluntad lanzas choques energéticos contra la mano. Las vibraciones extraen fuerza de la misma mano, desencadenando una reacción explosiva que no puede ser invertida. De repente se produce un blanco destello y la mano se desintegra en miles de diminutos fragmentos. Estás aturdido por la fatiga del cómbale psíquico (pierdes 4 puntos de RESISTENCIA), pero te sientes orgulloso de tu incruenta victoria.
