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Las ratas no temen al agua. Se precipitan sobre ti, mordiéndole en la espalda mientras empujas el bote hacia las aguas heladas del lago. Saltas al interior del bote y, antes de empezar a remar, ahuyentas con rápidos movimientos a los más atrevidos de los roedores. Apenas te has alejado un centenar de metros de la orilla, cuando el bote se escora pesadamente hacia un lado. Las ratas han roído la madera por debajo de la línea de flotación y estás a punto de hundirte.
Si posees la Disciplina del Magnakai de la Medicina, pasa al 234.
Si no la posees o no quieres usarla, pasa al 325
