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Cae sobre ti una lluvia de flechas y sientes un dolor desgarrador en la cabeza, en el pecho y en las piernas. Estás mortalmente herido y, aunque tratas de aferrarte a la vida, pronto tus esfuerzos resultan inútiles, pues los hombres del capitán te pisotean bajo los cascos de sus caballos.
Tu búsqueda y tu vida acaban aquí.
