El Desierto de las Sombras

96

El agua está cuajada de una repugnante variedad de inmundicias y heces verdinegras. Te llega hasta la cintura y, cuando avanzas a través del pegajoso fango, la capa superficial estalla desprendiendo un gas nauseabundo. Tienes que taparte la nariz y la boca con tu capa del Kai, pues el hedor es horrible. Un súbito chapoteo te advierte que los hombres de Maouk te siguen no muy lejos.

Tropiezas con algo enterrado en los sedimentos del fondo del canal y durante unos segundos te invade el pánico. Das patadas para soltarte los pies, pero éstos se hallan fuertemente sujetos. A ciegas hundes tu arma en el agua inmunda hasta que logras liberar tus pies. Al sacar el arma, esperabas encontrar ensartada en ella alguna espantosa criatura de las alcantarillas, pero descubres unas costillas humanas. Te estremeces de horror y arrojas los huesos al hediondo fango.

El canal pronto se divide en dos túneles: uno se desvía hacia el oeste y el otro continúa hacia el sur. El chapoteo a tus espaldas se hace cada vez más intenso: los hombres de Maouk te están dando alcance.

Si deseas dirigirte hacia el oeste, pasa al 135.

Si quieres seguir hacia el sur, pasa al 164.

Project AonEl Desierto de las Sombras