391
Al internarte por el sendero en el arboreto, agudos chillidos resuenan en el techo formado por enredaderas y ramas bajas. El aire es tan húmedo como en una selva. Sigues avanzando, pero la marcha te resulta dificultosa. El humus blando, pegajoso y podrido, se te adhiere a las botas como légamo de río.
Un súbito movimiento en el sendero delante de ti te obliga a esconderte. Un grupo de Drakkarim aparecen de frente conducidos por un personaje vestido de rojo.
Si has alcanzado el rango del Kai de Guerrero u otro superior, pasa al 242.
Si no has alcanzado ese rango en el adiestramiento del Kai, pasa al 222.
