296
La casa de comidas está llena de gente que se sienta ante pequeñas mesas de piedra. El humo que sale de artísticas pipas añade color al ambiente y los fumadores comentan toda clase de asuntos. Tres sujetos pendencieros de Ikaresh se lamentan de la muerte del viejo Zakhan. Otros se quejan de distintos agravios, llamando a su nuevo caudillo buey, bestia y otros nombres semejantes. Dos ikareshianos de tosca faz os saludan y os invitan a compartir sus pipas.
Si deseas aceptar su invitación, pasa al 362.
Si decides rehusarla, podéis abandonar la casa de comidas y continuar caminando por la avenida; pasa al 388.
