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Corres medio agachado hacia tu espada de oro, agarras su empuñadura y continúas corriendo a toda velocidad hasta esconderte detrás de otra columna. De repente, del puño del señor de la Oscuridad salta otra ráfaga de energía que estalla en la base de la primera columna arrancándola del suelo. Un tremendo estampido te atruena los oídos y la onda explosiva te tira de espaldas. Pierdes 3 puntos de RESISTENCIA. La risa de Haakon sobresale por encima del estruendo que causa el derrumbamiento de piedras, hasta que un dolor desgarrador te atenaza la cabeza.
Si posees la disciplina de Defensa psíquica, pasa al 223.
Si no posees esa disciplina, pasa al 379.
