272
Seguís por un sendero a lo largo de un seco barranco, lecho de un antiguo río que fluyó en otros tiempos por esas montañas. Una árida brisa levanta remolinos de polvo rojizo en los bancos de tierra estéril. De repente aparecen los blancos edificios de Ikaresh y, cuando el polvo se posa, os encontráis en una pequeña plaza cuadrada junto al arco abierto de la puerta este de la ciudad.
Sobre un alto monolito de basalto en el centro de la plaza se alza un águila -el emblema de la ciudad-, fundida en bronce. En el pico sostiene tres flechas también de bronce, cada una de ellas apuntando a una salida de la plaza.
Si quieres dirigirte al norte, hacia el mercado Dougga, pasa al 376.
Si deseas dirigirte al oeste, hacia la plaza principal, pasa al 216.
Si prefieres dirigirte al sur por la Avenida de las Águilas, pasa al 342.
