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Intentas esquivar la mortífera hoja que vuela hacia ti, pero en la oscuridad no estás seguro de la dirección en que ha sido lanzada. El hacha se te clava en el pecho destrozándote los pulmones. Ráfagas de luz destellan ante tus ojos y una explosión retumba en tus oídos. Caes de rodillas mientras una sensación de entumecimiento se extiende por tu pecho. A través de remolinos de niebla ves cómo el Drakkar se desploma de espaldas con el peto atravesado por el disparo de un enano. Aparece Banedon: su rostro está cubierto por una gran palidez. Mueve los labios, pero tú ya no puedes oír lo que está diciendo. Imágenes de Sommerlund cruzan por tu mente y después se desvanecen poco a poco cuando pierdes el sentido.
Tu vida y la última esperanza de Sommerlund hallan así un trágico final.
