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Las pisadas se vuelven sonoras y después se detienen de repente. Oyes un susurro y lentamente Maouk aparece en la oscuridad con sus secuaces detrás de él.
-¡Atrapado como un lobo en la trampa! -exclama riéndose y sosteniendo en alto un dardo con su nervudo puño.
Profiere una maldición y te lanza el proyectil al pecho.
