El Abismo Maldito

57

-¡Tienes que salvarla, Lobo Solitario! ¡Tienes que impedir que la sacrifiquen! -la voz del Barón está embargada por la emoción.

-¿Salvar a quién? ¿A quién tiene que salvar? -pregunta el Capitán D'Val mientras intenta calmar al excitado Barón.

-A mi hija Madelon -contesta el Barón. Las lágrimas asoman por el borde de sus enrojecidos ojos a la par que se retuerce nerviosamente las manos. Entonces pronuncia la tremenda profecía:

Cuando la luna llena brille sobre el templo,
Un sacrificio pondrá fin al sueño
De las legiones de un señor ya olvidado.
Cuando sobre el altar muera una rubia doncella de estirpe real,
Los muertos del precipicio de Maaken despertarán
Para reclamar la recompensa que tanto han esperado.

-¿No os dais cuenta? Barraka ha encontrado por fin la Daga de Vashna. Va a sacrificar a mi hija sobre el altar de Maaken para liberar a los muertos del precipicio de Maaken, el abismo del infierno. Durante la Edad de la Luna Negra -os explica el Barón con los ojos arrasados por las lágrimas-, el Rey Ulnar de Sommerlund dio muerte al más poderoso de los Señores de la Oscuridad, Vashna, con su Sommerswerd, la Espada del Sol. El cadáver de Vashna, junto con los de todos sus soldados, fueron arrojados a los insondables abismos del precipicio de Maaken. Barraka tiene la intención de llevar a los muertos al triunfo: primero conquistará Sommerlund y después todas las Lastlands.

Te quedas mirando al Barón en silencio, asombrado. Si Barraka consiguiera culminar el sacrificio todo estaría perdido. ¿Qué ejército de mortales puede hacer frente a una legión de muertos?

El Capitán D'Val te hace salir de la sala y cierra la puerta.

-Yo temía que se hubiera vuelto loco, pero tu Pergamino confirma la peor de las pesadillas: ¡lo que dice es verdad!

El tremendo significado de los versos comienza a hacérsete claro, pero el hilo de tus pensamientos es cortado por un agudo toque de trompeta. El Capitán D'Val se acerca a grandes zancadas a una tronera y contempla la llanura. Al volverse para hablar, ves que su rostro ha cobrado el color de la ceniza.

-Los bandidos... ¡Nos atacan!

Si posees la Espada del Capitán D'Val, pasa al 327.

Si no posees este arma, pasa al 289.

Project AonEl Abismo Maldito