El Abismo Maldito

262

Saltas hacia adelante para golpear, pero el bandido hace retroceder su montura y esquiva tu ataque. Sientes que los cascos del caballo, violentamente conducido, se te estampan en la cabeza; te ves pisoteado contra el suelo. Mortalmente herido, la última cosa que observan tus ojos es la maligna sonrisa del bandido, que alza la espada para rematarte.

Tu vida y tu misión terminan aquí.

Project AonEl Abismo Maldito