184
Te encuentras tan sólo a diez metros del enemigo cuando disparan sus arcos. Milagrosamente, no te alcanzan las flechas, pero debes combatir a solas, pues tres de tus hombres han caído y el cuarto está herido en el brazo, por lo que no puede empuñar su arma. Al atacarles, los fieros guardianes se deshacen de sus arcos y echan mano a las espadas. Te ves obligado a retroceder, ya que no puedes hacer frente a seis guerreros iracundos.
![]() |
||
Si pese a todo decides luchar contra ellos, pasa al 202.
Si optas por arrojarte por encima del pretil del puentecillo para evitar su ataque, pasa al 342.

![[ilustración]](small8.png)