178
Arrastras al Elix para que salga el explorador y entonces ves que está muerto. La bestia le ha hundido los colmillos, afilados como agujas, en pleno corazón.
Agarras el arma y te vuelves para ayudar al otro explorador, que en este momento sufre el ataque de dos bestias. Un tercer Elix salta sobre ti desde el otro extremo de la cámara, pero le clavas el arma en pleno aire, y cae al pozo dando vueltas y rugiendo desesperadamente.
