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Separas las dos mitades de tu Esfera de Fuego de Kalte y alzas ambas semiesferas sobre tu cabeza mientras caminas, adentrándote en la bóveda. Sueltas una exclamación de pavor al ver que un espantoso ser de piel negra se encuentra agazapado cerca del techo. Sus ojos satánicos y sombríos contemplan todos y cada uno de tus movimientos, a la vez que abre y cierra la boca musitando silenciosas maldiciones. De repente, salta de la cornisa y te ataca.
Si posees la Espada del Sol, pasa al 34.
Si no posees este Objeto Especial, pasa al 85.

