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Inesperadamente se oye el agudo trompetazo de un cuerno de guerra; la sangre se te hiela en las venas. Guerreros bandidos armados de pies a cabeza y cubiertos con armaduras de color rojizo saltan del follaje y se abalanzan sobre tus hombres. No las tienes todas contigo, pues están en una proporción de tres a uno. Posiblemente no haya forma de escapar a esta emboscada.
Si decides dar a tus hombres la orden de plantar cara, pasa al 299.
Si optas por una retirada estratégica al interior de la mina, pasa al 52.
