107
El jinete enemigo te persigue, acercándose con su terrible lanza a tus espaldas. Corres sin aliento, y de repente es ya tarde para sortear al soldado de Sommerlund que acaba de aparecer en tu línea de carrera, con el arco preparado para disparar.
-¡Agáchate! -te grita, y de modo instintivo obedeces su arriesgada orden. Prácticamente al mismo tiempo dispara.
El bandido está a unos pocos pasos: la acerada punta de la flecha penetra por el visor de su casco y aparece por la parte de atrás, igual que un cuchillo atraviesa una manzana. El caballo tropieza y cae, proyectando al jinete muerto a tus pies. Cuando vas a dar las gracias al soldado, se da la vuelta y echa a correr hacia la barricada sin darte tiempo ni a abrir la boca.
![]() |
||
Si decides ir tras él, pasa al 59.
Si optas por seguir hacia el torreón, pasa al 310.

![[ilustración]](small11.png)