341
Sientes la presencia de una poderosa fuerza vital detrás del arco envuelto en la bruma. Mientras te concentras, recuerdas de pronto un cuento que te contaron de niño: «La Leyenda de la puerta de Vagadyn». Era la historia de unos demonios de hielo que, hace muchos años, hicieron la guerra para poder abandonar su mundo y venir a Kalte. Eran seres sin cuerpo, sin forma ni substancia, que existían como energía pura en otra dimensión, más allá de los límites del tiempo y el espacio. Los demonios de los hielos descubrieron la puerta de Vagadyn, una puerta que unía su mundo con el de Magnamund, y lucharon entre sí por franquearla, sin saber la suerte que les aguardaba al otro lado. Pero los astutos Ancianos también habían descubierto esta puerta y cada vez que un demonio la atravesaba, apresaban su espíritu en un cristal, para utilizar su energía en la construcción de la fortaleza de Ikaya. Las lámparas de M´lare que iluminan la fortaleza contienen los espíritus de los demonios de los hielos encerrados dentro. Recuerdas igualmente que el cuento auguraba las peores desgracias a quien destruyera las prisiones de cristal de estos demonios, ya que entonces el ser inmaterial trataría de refugiarse en el cuerpo de su libertador.
Prevenido por tu Disciplina Kai, franqueas el arco envuelto en la bruma.
